Despalillado y Estrujado de las Uvas:

A través del despalillado, que actualmente se realiza a través de máquinas especializadas (despalilladoras) conseguimos separar las uvas del raspón (el resto del racimo). De esta manera nos aseguramos de que el mosto no se vea alterado en su sabor por el contacto con hojas, ramas y otros elementos. A continuación, se procede al estrujado, en donde se aplica presión a las uvas para extraer el mosto de ellas. Así, separamos el zumo de la uva. Durante este proceso se debe cuidar de no romper las semillas que contienen las uvas, para evitar la presencia de sabores amargos en el mosto. Si quieres saber más sobre el tema te invito a ver el vídeo Aquí.

Despalillado y Estrujado casero de la Uva:

Maceración de la Uvas:

La maceración consiste en dejar reposar el mosto junto con los hollejos durante un tiempo determinado. De esta manera el jugo de la uva adquiere el color y demás características de la piel del fruto. El tiempo que el mosto permanezca en contacto con los hollejos determinará también la cantidad de taninos del vino, su cuerpo, etc. En el caso del vino tinto, el proceso de maceración dura varios días, ya que se encadena con una primera fermentación. En el caso del vino blanco, sin embargo, este proceso suele ser inexistente, o durar tan solo unas horas (entre 12 h. y 16 h.) y se produce a una temperatura controlada de unos 16º C, para evitar el inicio del proceso de fermentación. En el caso de los rosados, el tiempo de contacto con los hollejos suele ser mayor (unas 24 h.) y también se mantiene la maceración a baja temperatura. Si te interesa y quieres saber más sobre el tema de la maceración del vino te invito a ver el vídeo Aquí

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar